Aunque a veces no sea tan grande como nos gustaría, el dormitorio oculta multitud de espacios útiles. ¿Cómo descubrirlos? Mira a tu alrededor: seguro que puedes sacarle más partido a la cama, al equipo de descanso, los muebles auxiliares e incluso a las paredes y áreas de paso. Y no creas que la utilidad de la cama se reduce al descanso. Puede esconder mucho espacio para almacenaje. Las bases de colchón con interior hueco ofrecen gran capacidad y son muy fáciles de abrir y cerrar.
También dispones de soluciones más económicas, como los cajones con ruedas o las cajas de plástico de cierres herméticos que puedes colocar debajo del somier o equipo de descanso. Si tu dormitorio es de estilo rústico, prueba con cestos de fibras vegetales. Los encontrarás en medidas diferentes y darán un toque muy cálido.
A la hora de escoger muebles auxiliares, selecciona aquellos que te ayuden a mantener el cuarto organizado. Los otomanos y los bancos que habrás visto en muchas revistas al pie de la cama son especialmente prácticos porque sirven como asiento adicional para calzarse o ponerte el maquillaje. Escoge los de interior hueco y contarás con un buen espacio adicional para guardar ropa de cama o almohadas extra. Aprende también a sacarle más partido a los muebles de los que ya dispones; tu vieja cómoda, por ejemplo, es perfecta para colocar sobre ella tu joyero y los cosméticos que usas cada mañana.
Por último, no desaproveches las paredes. En una ellas puedes colocar un librero con cajas decorativas en sus baldas… te resultarán muy útiles para guardar lo que no necesite estar a la vista. En las paredes que sean más difíciles de rentabilizar, instala ganchos decorativos a diferentes alturas. Quedarán bien vistosas con tus collares, pañuelos o incluso tus carteras y bolsos.
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